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Javier González Franco

Director General de Organización Bimbo México.

Sector público, privado y sociedad a favor de un ecosistema en equilibrio

Una de las empresas que más énfasis ha puesto en el cuidado del medio ambiente es, sin duda, Grupo Bimbo. Pero ¿cómo hacer que todas las partes se comprometan a favor de un ecosistema en equilibrio?

“Cuando se piensa en los fines económicos generalmente hacemos referencia a la capacidad de las organizaciones para lograr la rentabilidad que les permita sostenerse a través del tiempo”, señala Javier González Franco, Director General de Grupo Bimbo. Sin embargo, en el caso de la compañía, este fin siempre estuvo ligado, incluso desde sus orígenes, al bienestar de su propia comunidad.

Para el grupo mexicano, los resultados del fin económico se deben compartir con los colaboradores. La manera en la que lo hicieron fue a través del desarrollo e implementación de iniciativas que impactaran positivamente a los trabajadores.

Esto, contrario a lo que muchos empresarios consideraron en su momento, con el tiempo resultó ser una iniciativa completamente rentable pero sobre todo, una manera de involucrar a la sociedad a favor del bien común. “Lo que buscamos es que quien labore con nosotros aspire al ‘bien ser’”, comenta el directivo.

Por una parte, la empresa brinda capacitación para que el colaborador aprenda a hacer bien su trabajo; mientras que al hablar de desarrollo, González Franco se refiere a cómo hacer que los trabajadores sean mejores personas. De ahí que no sólo se ofrezcan cursos de capacitación sino que también da la opción de cursos de desarrollo personal.

Cambio de mindset: la clave

El Director General de Grupo Bimbo explica que la organización trabaja bajo cuatro compromisos:

  1. Comprometidos con la salud
  2. Comprometidos con el medio ambiente
  3. Comprometidos con la sociedad
  4. Comprometidos con nuestros colaboradores

“Definitivamente estos cuatro pilares ayudaron mucho al fortalecimiento de nuestra cultura interna, pues gracias a ellos los colaboradores se sienten parte y responsables de cada una de las iniciativas emprendidas”, afirma.

Prueba de ello es el compromiso que la compañía tiene con el medio ambiente. “Nuestra flotilla de transportistas tiene la encomienda de gastar lo menos posible combustible diariamente. El éxito de esta iniciativa fue tal que incluso en los mismos conductores surgen las ganas de competir por ser quien menos combustible emplea para hacer su trabajo”, comparte el entrevistado.

Otra ventaja de este programa de ahorro es que “obliga” a los conductores a conducir a baja velocidad y los aleja de malas prácticas como los arrancones o competencias. González Franco dice que son los mismos colaboradores quienes se sienten comprometidos a mejorar día a día en su trabajo. Esto nos habla de un colaborador que conoce a la perfección las iniciativas y que, además, se identifica y comparte los objetivos.

El bien común por sobre el interés comercial

Debido a la dimensión de sus operaciones, Grupo Bimbo tomó consciencia desde sus orígenes acerca del impacto que éstas podrían provocar sobre el medio ambiente. Por eso, constantemente invierte en nuevas tecnologías de aprovechamiento de recursos, ahorro de energía y reciclaje.

Por ejemplo, en la fábrica todos los hornos funcionan sólo con gas natural, en tanto que el calentamiento del agua se da a partir de fuentes alternas de energía. En materia de aprovechamiento de agua, se invirtió en tecnología para asegurar una reducción en la utilización del líquido vital. Aunado a ello, la compañía cumple cabalmente con el marco legal de los gobiernos en los que tiene presencia.

“Actualmente, 87% de nuestros residuos sólidos –como material de embalaje, plástico y todo lo que se utiliza en una fábrica– es confinado por separado y después se vende para su reutilización o reciclaje”, puntualiza. Lo mismo ocurre con las autopartes de nuestras flotillas de transporte terrestre. “La ventaja, sin duda, es que incluso la misma basura representa una ganancia para el negocio”.

Respecto a la huella de carbono, la empresa está consciente de que una buena parte de su cadena de distribución está compuesta por flotas de trailers. Por eso, ya trabaja en la modificación de estos vehículos: en lugar de contenedores de acero se está cambiando a contenedores de plástico y cuentan ya con flotillas de trailers híbridos.

Cómo involucrar a la sociedad

La estrategia de Grupo Bimbo siempre ha sido la misma desde que inició operaciones: predicar con el ejemplo. De ahí que sus unidades estén impecables y en buen estado mientras que sus choferes están capacitados para conducir sus vehículos de manera prudente y bajo los lineamientos señalados por los reglamentos de tránsito.

“Las empresas tenemos la responsabilidad económica y social de trabajar por un mejor país sin comprometer las oportunidades de las generaciones futuras. Independientemente de que el público consumidor lo reconozca, es nuestro deber hacer consciencia y trabajar a favor del bien de todos”, advierte el directivo.

Por último, Javier González Franco afirma que, a pesar de que es innegable la participación proactiva del Estado en materia del cuidado del medio ambiente, aún hace falta trabajar en dos importantes rubros: el ahorro de agua y tratamiento de aguas residuales, y el impacto que tienen los hidrocarburos sobre el aire.

Así, la conclusión de la charla con el Director General de Grupo Bimbo es que no basta con que un único sector, ya sea el público o privado, asuma el papel de trabajar a favor de una iniciativa. Por el contrario, se debe buscar el compromiso de todas las partes involucradas. Y si ya se tiene un tramo recorrido en lo que a Responsabilidad Social se refiere, entonces habrá que compartir esa experiencia para generar un cambio de conciencia colectiva.

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