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Tailandia ‘bombardea’ el país con semillas para combatir la deforestación

Con esta revolucionaria idea se pueden replantar de manera rápida y efectiva miles de hectáreas afectadas.

La deforestación es un problema recurrente en prácticamente todo el mundo. Recuperar el daño hecho en los últimos años como consecuencia de las grandes industrias y de la tierras depredadas para la agricultura y la ganadería es una tarea difícil. De hecho, según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) se trata de la segunda causa más importante del cambio climático, representando el 20% de las emisiones de gases de efecto invernadero.
La tala indiscriminada de árboles por parte del hombre y los incendios forestales asolan año tras año millones de hectáreas verdes provocando un gran impacto medioambiental, pero también social y económico. Se estima que los bosques cubren el 30% del suelo del planeta, lo que supone alrededor de 3 billones de árboles. Sin embargo, cada año desaparecen 13 millones de hectáreas de bosque con todo lo que ello acarrea. Pero Tailandia cree haber encontrado la mejor solución, rápida, simple y efectiva.

Una gravísima problemática ante la que ya se han comenzado a tomar medidas. Una de ellas, la ha protagonizado recientemente Filipinas que -con una inmensa reducción de sus zonas forestales en los últimos 100 años- ha aprobado un proyecto de ley mediante el cual cualquier estudiante que quiera graduarse deberá plantar 10 árboles para obtener su título, ya sea escolar o universitario. Pero otra que está a punto de dar sus primeros frutos fue la iniciada en Tailandia hace unos años. Se trata de un proyecto piloto a largo plazo consistente en ‘bombardear’ con semillas zonas deforestadas. Una solución rápida, simple y efectiva según el propio gobierno del país del sudeste asiático.

Un plan rápido y efectivo

El gobierno tailandés planea continuar con el proyecto durante los siguientes 5 años. Se estima que, para principios del año 2020, se comiencen a observar los primeros resultados positivos.

El primer »bombardeo’ tuvo lugar en la región de Phitsanulok, en la cual sobrevolaron una gran cantidad de aviones abarcando más de 800 hectáreas boscosas. Estas ‘bombas de semillas’ están completamente preparadas para llegar a convertirse en el futuro en grandes árboles al estar hechas con una mezcla de barro, tierra, compost y semillas que permiten que el ciclo de germinación pueda iniciar sin contratiempos. Las elegidas fueron plantas locales, incluyendo phayungs, makamongs y kaboks, con el objetivo de regenerar un santuario de vida silvestre más importantes del lugar.

Estas bombas de semillas están perfectamente preparadas para llegar a convertirse en árboles frondosos. Cada bomba está hecha con semillas de árboles locales, junto con una mezcla de arcilla, tierra y composta, lo cual proporciona las condiciones adecuadas para que las semillas germinen en el suelo.

Con este método se estima que sea posible plantar casi un millón de árboles al día. Sin duda es una alternativa que más países deberían aplicar para reforestar el mundo.

El objetivo: replantar un bosque al día

Pero esta idea tan revolucionaria no es nueva. El primero en usarla fue un japones llamado Masanobu Fukuoka que, en la década de los años 30 del siglo pasado, ya utilizó aviones para reforestar ciertas áreas en las montañas de Honolulu (Hawái). Sin embargo, no comenzó a emplearse a gran escala hasta 1999, cuando la compañía estadounidense Lockheed Martin Aerospace proyectó plantar 900.000 árboles en un solo día en Escocia usando enormes aviones de transporte militar C-130 a mitad de coste que con métodos manuales. Una idea que, en un futuro no demasiado lejano, podrá encontrar en flotas de drones su implantación global definitiva permitiendo plantar un bosque al día.

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